lunes, 14 de diciembre de 2020


Una cama con su cuadro de virgen

virgen en cuerpo roja 

con su día en una preñez 

y la hamaca perdida

callada la mesita de antojos 

los carnales ojos y aquellos luceros

a tres cuadros

uno debajo y otros encima gimiendo

por la vieja madera a crepitar de trémula sombras;

ese viento de secano

encalando el blanco 

¡qué profunda la piel ocre!


 

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